Acompañamiento Biográfico

Comprender tu historia para vivir tus vínculos con más conciencia

¿No te pasa que a veces reaccionas y, cinco minutos después, piensas: «¿Pero por qué me he puesto así?».

O te escuchas diciendo a tus hijos una de esas frases que juraste que tú jamás dirías. Y ahí estás. Diciéndola. Incluso con el mismo tonito.

Porque resulta que puedes leer, formarte, intentar hacerlo lo mejor posible y tener clarísimo cómo quieres relacionarte con tus hijos y con los demás… pero luego llega la vida. Y con ella, tu historia.

Esa historia está en cómo quieres, cómo te enfadas, cómo pones límites, cómo cuidas, cuánto te exiges y también en esas cosas que, sin saber muy bien por qué, te tocan especialmente las narices.

El trabajo biográfico te ayuda a mirar todo eso con un poco más de perspectiva. No para buscar culpables ni para pasarte la vida rebuscando en el pasado, sino para comprender qué tiene que ver lo que viviste con lo que te pasa hoy.

Y cuando empiezas a verlo, aparece algo muy valioso: la posibilidad de elegir.

No puedes cambiar tu historia, pero sí puedes decidir qué quieres conservar de ella, qué ya no necesitas y qué quieres hacer de otra manera.

La crianza, además, tiene un talento especial para sacar a la luz cosas que creías perfectamente archivadas. Archivadas, sí. Resueltas… bueno.

Pero tu historia no aparece solo con tus hijos. También se cuela en la pareja, en tus relaciones, en los conflictos, en los cambios y en esos momentos en los que piensas: «No sé muy bien qué me pasa, pero algo me pasa».

Y muchas veces, comprender de dónde viene es el principio para poder vivirlo de otra manera.

Sobre mi

Soy Elena Durán Pérez

Llevo 21 años siendo maestra y por mi vida han pasado muchos niños y muchas familias. Muchas.

He visto maneras muy distintas de criar, de querer, de equivocarnos, de preocuparnos por nuestros hijos y de intentar hacerlo lo mejor posible.

Y también está mi propia historia.

Porque yo no llegué hasta aquí después de leer cuatro libros y pensar: «Ah, pues ya lo tengo».

He tenido que mirar lo mío. Mucho. Hacerme preguntas que no siempre apetecían y recorrer un camino de autoconocimiento que, dicho finamente, me ha transformado. Y dicho como lo diría yo, me ha dado la vuelta como un calcetín.

¿Me ha convertido eso en una madre perfecta? No. A Dios gracias.

Pero sí en una madre mucho más consciente de lo que hace, de lo que siente y de todo lo que se pone en juego en la relación con nuestros hijos.

Soy maestra, estoy formada en Pedagogía Waldorf y Biografía y soy maestra de Reiki. Y sigo estudiando, leyendo, aprendiendo y formándome porque parece que esto de hacerse preguntas no se me acaba nunca.

Pero hay algo que para mí está por encima de cualquier formación cuando acompaño a alguien: el respeto absoluto por su vida y por su historia.

No estoy aquí para decirte cómo deberías haberlo hecho, cómo tienes que criar a tus hijos o qué decisión deberías tomar.

Estoy para escucharte. Para hacer preguntas. Para ayudarte a tirar del hilo cuando no sabes muy bien de dónde viene algo. Para sostener lo que vaya apareciendo y buscar contigo otras maneras de mirarlo.

Y ahí pongo todo lo que tengo: experiencia, formación, intuición, creatividad y bastante sentido del humor.

Porque mirar la propia historia puede remover muchas cosas.

Pero tampoco tenemos por qué ponernos estupendas todo el rato.

Qué podemos trabajar

Vínculos, patrones y momentos de cambio

Podemos trabajar sobre relaciones que te preocupan, reacciones que no terminas de entender o momentos de cambio en los que necesitas ordenar lo que estás viviendo. Se trata de comprender qué hay detrás de lo que te pasa y decidir cómo quieres afrontarlo.

Familia y crianza

Patrones que se repiten

Momentos de cambio

Tus hijos tienen un talento especial para tocar teclas que ni siquiera sabías que tenías. Miramos qué se activa en ti al criar y qué tiene que ver con tu propia historia.

Cambian las personas, los escenarios, los años… pero sospechosamente se parecenMiramos de dónde vienen y qué quieres hacer con ellas.

Una separación, una pérdida, una mudanza, un cambio de etapa… Hay momentos en los que la vida te mueve el suelo. Miramos qué necesitas para recolocarte.

Paso a paso

Cómo será el camino

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Empezamos por lo que te pasa ahora

Tiramos del hilo

Y volvemos al presente

Algo te preocupa, te remueve o se repite más de lo que te gustaría. Con eso tenemos para empezar.

Miramos personas, momentos y relaciones de tu historia y empezamos a hacer conexiones. Aquí suelen aparecer unos cuantos: «Anda… pues ahora lo entiendo».

Porque no vamos a mirar tu pasado para instalarnos allí a vivir. La gracia de entender de dónde vienes es poder decidir cómo quieres estar ahora.

No necesitas llegar sabiendo qué parte de tu historia tienes que mirar ni tener tu vida ordenada cronológicamente. De hecho, probablemente me vas a decir que no te acuerdas de nada (si lo sabré yo).

Partimos de lo que te está pasando hoy y, desde ahí, vamos tirando del hilo.

Acompañamiento biográfico en grupo

Hay caminos que se recorren mejor en compañía

Descubres cositas mirando tu propia historia. Y otras que aparecen cuando escuchas a alguien contar la suya y piensas:

«Madre mía. Pero si esto también me pasa a mí».

Eso es parte de lo bonito del grupo: la historia del otro también hace de espejo. Una palabra, una experiencia, una forma de reaccionar… y de repente ves algo de ti que hasta ese momento no habías conseguido ver.

Y cuando somos madres y padres esto da para bastante: la culpa, los límites, el miedo a repetir, la exigencia, el cansancio, las expectativas… y nuestras queridas teclas, que los hijos encuentran con una precisión admirable.

Cada persona comparte hasta donde quiere y cuando quiere. Aquí nadie tiene que llegar el primer día y contar sus intimidades a ocho desconocidos.

Puedes respirar.

También podemos hacerlo tú y yo

No todo el mundo quiere hacer este recorrido en grupo. O quizá ahora mismo necesitas un espacio solo para ti.

Acompaño procesos biográficos individuales, online o presenciales, a tu ritmo y partiendo de lo que necesites mirar ahora.

Voces que inspiran

El trabajo biográfico fue para mí un viaje por cada etapa y cada experiencia de mi vida. Me permitió contemplar, comprender y abrazar lo vivido desde otra perspectiva. A partir de entonces cambió mi mirada y también mi forma de vivir cada experiencia.

— Natalia H.

La biografía fue una revelación sobre mí misma. Me permitió mirar mi historia vital con autenticidad y hacerme consciente de lo que realmente había vivido. El acompañamiento de Elena fue un sostén poderoso, una contención empática y una guía imprescindible.

— Pilar

Trabajar con Elena ha sido una experiencia crucial para mí. Recorrer mi biografía guiada por ella ha sido de una enorme riqueza personal, además de algo muy bello.

— Lola M.

Hablemos de lo que te está pasando

No hace falta que llegues con todo claro —para eso ya tendremos tiempo—.
Cuéntame qué te está pasando y vemos juntas si este acompañamiento tiene sentido para ti.